DECIDIENDO POR ESCUELA EN CASA

Ella estaba a un par de meses de cumplir 5 años cuando llegamos a Ecuador, su español era muy malo, en California habíamos tenido la oportunidad de enviarla a una escuela Montessori, entonces sabía que la transición no sería muy fácil. Pero ese espíritu siempre alegre que la caracterizaba ayudaría mucho, o al menos eso era lo que yo quería pensar.

Desde la primera semana empezaron las preguntas: ¿Por qué tenemos que usar uniforme? ¿Por qué no puedo jugar en el arenero todos los días? ¿Por qué tengo que ponerme una falda para ir a la escuela? Es muy incómodo, y además algunas mañanas son frías. ¿Por qué todos estamos en líneas en la escuela y no en círculo?, siempre cuestionando, lo que me daba alegría, y yo tratando de dar respuestas que a veces, ni siquiera a mí, me parecía que tenían sentido.

“Ya se acostumbrará”, me decía yo; pero un día llegó muy triste de la escuela, ¿Qué pasa le pregunté? – La Profe lo regañó al Mati por pintar el elefante con color rosado y él se puso muy triste.

Ese sentido de empatía, que era tan propio de ella…. se me hacía pedacitos el corazón. Y mientras la miraba esperando para que siga con su historia, me miró fijamente a los ojos y me dijo, “Tú me dijiste que podía pintar todo lo que mi imaginación quisiera, pero la profe no piensa así”, tomó aire y continuó: “Yo quiero jugar fútbol con los niños, pero me dice que vaya a jugar al té o a las modelos con las niñas, yo quiero ir en mi bicicleta por todo el jardín y trepar los árboles, ¿Por qué no lo puedo hacer?

Y a ella, que tanto le gustaban las arañas, pues desde que empezó a gatear las perseguía por todo el departamento; un día, casi nos da un ataque con el enorme grito que pego en el auto. Estaba aterrorizada por una araña pequeñísima que había estado en el asiento delantero. Cuando empecé a indagar de dónde había nacido eso, descubrí que un día, la Profe la encontró jugando en el jardín de la escuela, con una araña en su mano y le dijo que todas las arañas eran venenosas y que no las debía tocar. Hemos caminado un largo trecho desde ahí para ayudarla a trabajar en ese miedo y no dejar que se convierta en fobia.

Pasaron dos años, no puedo creer que haya dejado pasar tanto tiempo,🤦‍♀️ eso es algo que me cuestiono mucho a mí misma, era tiempo de que mi segundo hijo empiece sus años de escolarización y después de un intento fallido en un proyecto alternativo, decidimos cambiarlos a los dos de escuela, estarían los dos en la misma escuela por lo menos los dos primeros años de educación inicial que él empezaba.

Ella seguía desarrollando su afición por la música y el arte, amaba cantar, bailar, pintar y leer. El otro aún tímido tuvo la suerte de encontrarse con una de las profes más dulces que he conocido; con lo pegado que era a mí, me preocupaba cómo le iría, pero no me puedo quejar.

En fin, un día que yo estaba bailando en la casa, la invito a ella a hacerlo conmigo y se niega, ¿por qué? Le digo. “No voy a volver a bailar, las niñas se burlaron de mi hoy en la escuela”. Tuve una larga conversación con ella al respecto y no fue fácil conseguir que esas ideas desaparezcan. Su confianza regresó. Pero algo más vendría después.

Un día me dijo que, aunque las niñas de su grado eran muy pequeñas para ser parte del grupo de canto, ella iba a pedir que le dieran una audición y así lo hizo, obvio, la idea no le gustó mucho a la profe, quien le concedió la audición, pero no el ingreso al grupo, esperamos hasta el siguiente año que ya estaría en el grado respectivo para poder ser incluida en el grupo, pero no la llamaron tampoco. Incluso sus compañeras no entendieron por qué, no es porque sea mi hija, pero más de una persona que la ha escuchado cantar dice que tiene buena voz y no ha tenido clases de canto nunca en su vida, imagínense teniendo.  En fin…. lo dejamos pasar…. Pero yo empecé a ver cómo esa lucecita dentro de ella iba apagándose, Otro día llega muy molesta diciendo, es clase de arte y tengo que pintar lo que la profe dice y no lo que está en mi imaginación.  Para apaciguarla la invito a leer algo y dice que los libros ya no le interesan tanto.😳

A la par con esto, el pequeño había llegado ese día con un escapulario en el cuello diciendo, dijo la profe que nunca lo debemos sacar de nuestro cuello. Casi me da un ataque🤣. No se me mal entienda, respeto mucho la creencia de cada uno de ustedes, pero sí estoy convencida de que las religiones, cualquiera que estas sean, no son saludables para el subconsciente humano, instauran el miedo desde temprana edad, nos hacen ver como la peor cosa que existe, “hijos del pecado original” nos llaman. Estando consciente del trabajo que es limpiar todo eso del subconsciente, obviamente no quiero eso para mis hijos.

Mi visión para ellos es que crezcan en el amor, en la empatía, en el respeto a las diferencias, en la solidaridad, que su visión del mundo no se limite a un conjunto de reglas impuestas por un grupo que quiere dominarnos en base al miedo, los quiero libres pensadores, con la valentía de perseguir sus propios sueños, no de lograr los míos a través de ellos, quiero que crezcan con el coraje de levantarse una y otra vez, de intentar con más fuerza después de cada caída si es lo que su corazón los llama a hacer. Pero todo lo opuesto estaba pasando, su luz empezó a apagarse y mi obligación moral y espiritual era atizar ese fuego otra vez.  Así que decidí refrescar la idea que había tenido desde años atrás de hacer escuela en casa y fui a buscar a su padre para hablar otra vez de esta posibilidad.

“No te veo con la suficiente paciencia para hacer escuela en casa”, me dijo el padre de ellos, o sea no, pero igual seguí averiguando que tan legal era aquí, estaba dispuesta a regresarme si aquí no era una posibilidad, hurgué en las leyes, leí páginas, miré videos, y en plena búsqueda; de casualidad dirían algunos, por sincronicidad digo yo, conozco a una familia que lo estaba haciendo, se habían mudado hace un par de meses a vivir relativamente cerca de nosotros y su hija tenía la misma edad que la mía, y luego aparecen otro par de familiar también, se forma un grupo y al fin me decido.

El papá accede también y decidimos a hablar con los niños, no saben la alegría de esos dos con la idea, estaba decidido, esa era su última semana en la escuela regular….

Y desde entonces mucho ha pasado, ahora ya no pregunto ¿Qué aprendieron hoy en la escuela? para recibir la respuesta de “naaaada”, ahora ni siquiera tengo que preguntar. A la hora de comer hablan de todo lo que han aprendido, es increíble la capacidad de aprendizaje que los niños tienen, y ella, después de 4 años ya de educación en casa ha aprendido a tocar la guitarra sola, su voz sigue siendo tan linda como siempre, lo hace porque es algo que le gusta, se ha vuelto una dibujante increíble y ya hasta está trabajando en sus animaciones con una Tablet que le regalamos por su cumpleaños Ha escrito más de una historia y aunque no ha escrito todavía el desenlace, ya ha dado vida a los personajes a través de sus dibujos.

Y él, ya sabe leer, escribir, sumar, restar, multiplicar y dividir. Esa era una de las preocupaciones de mi familia cuando les conté mi decisión de hacer escuela en casa. “Pobres guaguas, que van a aprender en la casa, la mayor por lo menos ya aprendió a leer y escribir” me dijo alguien “¿y el otro será que aprende?”  🤷‍♀️Déjenme contarles que sí, que, si están aprendiendo y mucho, cada uno siguiendo el ritmo de su corazón, aquí un ejemplo, les dimos dos celulares reviejos a cada uno, ella buscó un programa con el cual bajar canciones a su celular, es para lo único que le sirve, no tiene número y el otro lo primero que hizo fue desbaratarlo para ver como funcionaba y que había por dentro.

Los dos son ávidos lectores, lo cual es genial especialmente en estos tiempos, igual que su madre no gustan de e-books, aman el poder sostener un libro en sus manos, el menor especialmente dice amar el olor de los libros antiguos.

Y así vamos aprendiendo todos juntos, con triunfos y tropiezos también, eso es lo que trataré de compartirles aquí, a la par con herramientas que les puedan servir, si tal vez el gusanito de Escuela en Casa está tocando a su puerta.

Bienvenidos a esta hermosa aventura….🎨🎸📚🖍🗓✏🔬🔭🧪🔍🧮

One thought on “DECIDIENDO POR ESCUELA EN CASA

  1. Es magnífico Noé, romper paradigmas y tabúes, principalmente en la educación; cuantos errores y cuantos aciertos se pueden crear en la mente de un niño; ávido de aprender mucho, sin límites…
    Un gran abrazo.

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: